Kaliman, el lamentable salto a la gran pantalla del hombre in-creíble

Año: 1972.
Nacionalidad: México.
Director: Alberto Mariscal.
Guión: Héctor González Dueñas, Rafel Cutberto Navarro.
Reparto: Jeff Cooper, Nino del Arco, Susana Dosamantes, Adriana Roel, Charles Fawcett, Carlos Cardán, Samia Farah, Luis Manuel Pelayo.
Duración: 90 minutos.

Antes de empezar a criticar “Kaliman, el Hombre Increíle” debo contar brevemente el por qué del visionado de este filme. La culpa la tiene la radionovela original que pulula por Ivoox y que lleva el nombre de “Kaliman y los Profanadores de Tumbas”, creada por Víctor Fox y que se emitió en México en los años sesenta. Después Kaliman extendió sus aventuras a países de Sudamérica y se pasó al comic para acabar en la gran pantalla.

Que conste que la radionovela es bastante recomendable a pesar de sus fallos y que engancha, pero no puedo decir lo mismo de este lamentable filme que enlaza la primera aventura ya mencionada de el hombre in-creíble (el guión es para darle énfasis como hacía el narrador original de la radionovela) con otra de las aventuras del héroe.

Viajamos al antiguo Egipto donde el profesor Morgan (Charles Fawcett), Alice (Adriana Roel) y el egipcio Zarur (Carlos Cardán) van en busca de la hermana de este, Nila (Susana Dosamantes), que ha sido secuestrada por un alemán y sus secuaces que buscan un papiro para encontrar un misterioso secreto en la tumba de un faraón.

Por su parte, el héroe de la película es Kaliman (Jeff Cooper) que ayuda al grupo del proesor a deshacerse de los sanguinarios beduínos haciendo que el día se convierta en noche y es que Kaliman tiene poderes. Asimismo, ayuda al pequeño Solín (Nino del Arco), un niño huérfano que se dedica a encantar serpientes por unas monedas. Él se convertirá en el fiel compañero de aventuras de Kaliman, a pesar de que este no le trate del todo bien, porque hay que decir que aparte de reirse de todo por nada, Kaliman es bastante brutote.

Pero ¿qué hace Kaliman en Egipto? Ir en busca de vida extraterreste, nada que ver con la radionovela donde el objetivo era encontrar la tumba de un faraón además de a Nila.

Se ve que el director había planeado la película para tres horas y le ordenaron recortarla siendo todavía más acortada para su versión en televisión. No me extraña porque hay muchos momentos en los que se suceden las escenas sin ton ni son. Por otro lado, el guión es malo, las actuaciones dejan bastante que desear, y las escenas de acción no son ni entretenidas.

Por si fuera poco, la cámara recortaba a los actores convirtiendo a este filme en un chapucero pestiño muy lamentable. Ay Kaliman, mejor que te hubiesen dejado en la radio y en el comic en vez de lanzarte a que te estrellaras contra los extraterrestres en la gran pantalla. No la sufráis, ya lo he hecho yo por todos, pero escuchad la radionovela si os pica la curiosidad.