La Vida Privada de Elizabeth y Essex: La relación amor-odio de una reina y su amado conde

Poster de La Vida Privada de Elizabeth y Essex

Título original: The Private Lives of Elizabeth and Essex.
País: Estados Unidos.
Año: 1939.
Director: Michael Curtiz.
Guión: Norman Reilly Raine, Aeneas MacKenzie.
Reparto: Bette Davis, Errol Flynn, Olivia de Havilland, Donald Crisp, Vincent Price, Alan Hale, Nanette Fabares, Henry Stephenson, Henry Daniell, James Stephenson.
Duración: 106 minutos.

La reina Elizabeth I (Isabel I, vaya), de los Tudor, no se casó nunca pero eso no quitó para que tuviera sus amantes. Uno de ellos, un hombre al que amaba, pero no tanto como a su trono y a su pueblo, era Robert Devereux (Errol Flynn), el conde de Essex. Al menos eso es lo que se nos narra en esta película basada en la obra de teatro “Elizabeth the Queen” (Elizabeth, la Reina) escrita por Maxwell Anderson.

Bette Davis en La Vida Privada de Elizabeth y Essex

Elizabeth y Robert tenían una particular relación de amor-odio. Se querían, estaban enamorados pero ella era la reina y él tenía mucha más popularidad por los triunfos en las batallas en las que participaba. Se tiraban los trastos a la cabeza, tanto en público como en privado, pero también los tejos y se preocupaban el uno por el otro.

Como orgullosos que eran, ninguno quería dar el brazo a torcer aunque tenían que acabar dándolo y los tejemanejes de la corte encabezadas por lords como Walter Raleigh (Vincent Price) o Burghley (Henry Stephenson), con la ayuda de la enamorada en silencio Lady Penelope Gray (Olivia de Havilland), que quería a Essex para ella sola, no ayudaron a acabar de afianzar la relación entre Elizabeth y Essex.

Bette Davis y Errol Flynn en La Vida Privada de Elizabeth y Essex

Siendo reina, ella no quería ceder a las pretensiones de él, cuyas ansias de poder le cegaban. Como decía, Elizabeth sentía un amor más profundo por la corona que ostentaba y por el pueblo al que tenía que cuidar. Por su parte, Robert, quería casarse con ella para así convertirse en rey de Inglaterra, pero ella no estaba dispuesta a ello.

Resulta interesante “La Vida Privada de Elizabeh y Essex” que da la sensación, como muchas otras películas de los años del Hollywood clásico, de obra de teatro. Estuvo nominada a cinco Oscars, lástima que no por su genial guión que no deja un momento de respiro, aunque sí por la fantástica dirección artística. Los decorados están muy logrados y en ningún momento hay oscuridad en ellos, a diferencia de en películas posteriores mucho más recientes, realizadas sobre la figura de la regente con el quinto reinado más largo en la historia de Inglaterra.

Bette Davis y Olivia de Havilland en La Vida Privada de Elizabeth y Essex

Buen trabajo de Errol Flynn y mejor aún el de la siempre excelente Bette Davis a la que a sus treinta y un años, envejecieron muy mucho con maquillaje para interpretar a la última monarca de los Tudor en la época en la que esta tenía sesenta y tres (y Essex treinta y dos). Recomendable filme histórico, con romance y drama, que también cuenta brevemente parte de la historia de Inglaterra.