Everest, o como la falta de espectacularidad repercute en el resultado final

Poster de Everest

Título original: Everest.
País: Reino Unido, Estados Unidos, Islandia.
Año: 2015.
Director: Baltasar Kormákur.
Guión: William Nicholson, Simon Beaufoy.
Reparto: Jason Clarke, Josh Brolin, Michael Kelly, Jake Gyllenhaal, John Hawkes, Martin Henderson, Emily Watson, Elizabeth Debicki, Ingvar Eggert Sigurðsson, Naoko Mori, Tom Goodman-Hill, Keira Knightley, Robin Wright, Sam Worthington, Ang Phula Sherpa, Pemba Sherpa.
Duración: 121 minutos.

Rob Hall (Jason Clarke) dirige Adventure Consultants, una empresa que se dedica a llevar clientes al monte Everest. El abril de 1996 llega junto a sus compañeros guías y a su colega Helen Wilton (Emily Watson) a Nepal junto a varios clientes como Beck Weathers (Josh Brolin), Doug Hansen (John Hawkes) o Yasuko Namba (Naoko Mori). Todos ellos quieren alcanzar la cima de la montaña, para algunos es la primera vez y para otros, como Hansen, su segundo intento ya que el primero fue infructuoso. Con ellos va también el periodista John Krakauer (Michael Kelly), que narrará la aventura para la revista en la que trabaja.

Jason Clarke en Everest

La fecha elegida para subir a la cumbre, a 8.848 metros de altura sobre el nivel del mar, es el 10 de mayo pero antes de ese día los montañeros deben aclimatarse. Esa fecha no se elige a la ligera, Rob dice darle suerte y además siempre, por esas fechas, ha encontrado buen tiempo. Pero Rob y su equipo se encuentran un problema, y es que hay demasiada gente en el campamento base, otras expediciones cuyos guías principales quieren también coronar el día 10.

Rob formará equipo con la expedición de Mountain Madness dirigida por el guía Scott Fischer (Jake Gyllenhaal) para ayudarse mutuamente y poder llegar a la cima antes de las 2 de la tarde y bajar a una hora prudente. Pero una serie de circunstancias provocan un gran retraso y al final a los montañeros les pilla una tormenta enorme ante la impotencia de aquellos que están en el campo base y en los superiores, así como de quienes esperan noticias en sus países, como Jan (Keira Knightley), la embarazada esposa de Rob.

Basada en los hechos reales que varios de los supervivientes narraron por escrito, “Everest” narra parte de lo acontecido en lo que se conoció como el Desastre del Monte Everest de 1996, en el que guías y clientes perecieron a causa de diferentes afecciones sufridas por la gran tormenta que se desencadenó mientras descendían de la montaña.

Jake Gyllenhaal, Michael Kelly y Josh Brolin en Everest

Es un largometraje dramático de aventuras, a veces los filmes no se pueden enmarcar en un solo género, cuya primera hora está dedicada a ponernos en situación sobre el inicio de la expedición, la aclimatación de los montañeros o lo que hipotéticamente pueden acabar sufriendo a tanta altitud; mientras que en la segunda hora ya se desata la tormenta y vemos las consecuencias de la misma. Ahí es, precisamente, donde a mí me parece que “Everest” se desinfla totalmente porque esta historia merecía ser contada con una mayor espectacularidad, y de esto carece bastante la película bajo mi punto de vista.

Hay personas que fallecen de manera muy estúpida, de hecho hay un par de muertes de ese tipo casi calcadas, los problemas con los que se encuentran acaban sucediéndose bastante rápido y resolviéndose de la misma manera y cuando la película se quiere poner sensiblera, lo cierto es que falla también. Además, hay personajes que no aportan absolutamente nada como ese tipo llamado Guy al que da vida Sam Worthington, y otros que están bastante mal utilizados como el de Scott Fischer.

Michael Kelly en Everest

Vaya que “Everest” podría haber sido mucho mejor de lo que acaba siendo. Entretiene, sí, pero le falta bastante para dejar huella en el espectador bajo mi punto de vista. Tal vez algo más de metraje le hubiese ayudado a recrearse más y mejor en ciertas cosas así como generar tensión y tristeza.